miércoles, 10 de junio de 2009

Una responsabilidad personal

Se cuenta que Francisco de Borja al término del largo viaje escoltando el cadáver de la reina Isabel de Portugal hasta su destino final en Granada, fue conminado a jurar, como correspondía a quien conoció de cerca y en vida a la bella soberana, que los restos mortales que acompañó – despojos ya putrefactos- correspondían en efecto a los de la reina fallecida. Guardó silencio. De nuevo se le urgió a jurar, respiró hondo y dijo: “Sí, juro; pero también juro que jamás volveré a servir a señor que se me pueda morir”.

Por su parte, Francisco de Quevedo escribiría a la vista de Roma en ruinas un inolvidable soneto del que cito la primera cuarteta:

“Buscas en Roma, ¡oh peregrino!,
Y en Roma misma a Roma no hallas;
Cadáver son las que ostentó murallas;
Y tumba de si propio el Aventino”.


Este artículo y el de mañana serán los dos últimos que publicaré en El Economista por decisión libérrima, personal y de la cual respondo yo, nadie más.

Desde luego, seguiré escribiendo a diario no sólo estas “Ideas al vuelo” sino varios comentarios breves a lo largo del día que publicaré, como he venido haciendo desde hace varios años, en esta bitácora. También se seguirán publicando en Asuntos Capitales.

¿Por qué dejar de publicar en El Economista?

Bien, porque Roma ya no es Roma y porque Isabel de Portugal ya no es quien era.

Durante 20 años, con aciertos y errores, incluso en medio de lamentables desencuentros entre algunos de sus socios fundadores, El Economista estuvo animado por una invariable convicción liberal, en el sentido clásico del término. De esa congruencia da cuenta el estupendo libro que escribió Bruno Donatello con motivo del 20 aniversario del periódico.

El azar – aunque el azar no es causa de nada, dicen – hizo que al cumplir sus 20 años el periódico cambiase de dueños y la nave viró de rumbo, no sé si hacia un puerto más promisorio o hacia mares más pródigos, pero ya no con ese talante liberal auténtico, tan escaso en México y en un medio poco afecto a enaltecer la libertad personal porque hacerlo conlleva la carga ineludible de la responsabilidad.

Concluiré mañana dando pistas de los nuevos derroteros que emprenderé en esta aventura libre y personal: liberal.

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2 Comentarios:

Blogger Francisco Javier Rovalo dijo...

Lindo soneto.

Espero que los nuevos dueños tengan claro que ese periódico no lo compramos por que es naranja.

Estaré atento a saber de la aventura que vas a emprender. De ante mano mis mejores deseos.

junio 10, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Francisco:

Muchas gracias. Te mantendré al tanto, a tí a todos los lectores y amigos de estas Ideas al Vuelo, de los proyectos futuros conforme se vayan concretando.

Saludos.

Ricardo

junio 10, 2009  

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