miércoles, 15 de julio de 2009

No quiero volar, pero vayan despejándome la pista

Escribe hoy Ciro Gómez Leyva: "No quiero darle más valor del que tiene: una encuesta telefónica nacional de 500 entrevistas", pero exactamente eso es lo que hace en todo el resto de su artículo de hoy en "Milenio" empezando por el encabezado: Darle el valor que no tiene a una encuesta telefónica de preguntas sesgadas, al suponer que ese sondeo demuestra que todos los mexicanos estamos puestísimos para que el gobierno saque la bandera blanca y se rinda ante los sangrientos y cobardes desplantes de los delincuentes...Suena como esas señoras tan modositas que empiezan diciendo: "No es que me guste el chisme", y a continuación destrozan la reputación del 99% de sus amigas sustentándose en rumores, o en la interpretación maliciosa de encuestitas caseritas.

A diferencia de Ciro, yo no pretendo hablar por todos los mexicanos (menuda responsabilidad) y sólo puedo dar cuenta de lo que yo pienso. Pues bien: Pienso que las últimas matanzas cobardes perpretadas por los delincuentes demuestran que esta guerra la está ganando el gobierno y, con él, los que queremos la paz, pero no la paz de los cobardes.

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14 Comentarios:

Blogger Juan Carlos Bujanda Benitez dijo...

Ricardo, no se si realmente el gobierno este ganando la guerra, pero estoy seguro que la batalla es necesaria y era impostergable, lo que le da las dimensiones actuales es precisamente el haberla pospuesto tanto tiempo.

Me uno a tu bando, no quiero la paz de un gobierno débil y timorato.

Quiero en cambio acciones mas drásticas e inteligentes, sin dejar las actuales claro.

Saludos.

julio 15, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

No creo que se esté ganando una guerra donde (a) el enemigo reemplaza a sus caídos rápida y fácilmente (para eso ofrece mucho $$$); y (b) las propias tropas se venden rápida y fácilmente al enemigo (que para eso le sobra el $$$).

Cada vez me parece ud más ingenuo y progobiernista.

julio 15, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Juan Carlos: Gracias por el comentario. Ahora, algunas precisiones: 1. La guerra es inútil si lo que se pretende es terminar con las adicciones (pretexto moralista) o disminuir la rentabilidad de un negocio que será altamente rentable mientras esté prohibido. Mi legalización y regulación de las drogas (como sucede con el tabaco o las bebidas alcohólicas) es la verdadera solución de fondo, pero esa solución sólo es aplicable si es universal, es decir: si en Estados Unidos también estuviesen dispuestos a aplicarla. 2. En cambio, la guerra es necesaria e impostergable si deseamos que se recuperen para el Estado y la sociedad los especios que han secuestrado el crimen organizado y las mafias. En ese sentido, sí creo que hay avances. Por lo pronto, ya vimos que el último capo detenido enm Michoacán debe haber sido un pez muy gordo porque la reacción de las bandas criminales ha sido enfurecida. Les dolió...y mucho.

RMM

julio 15, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Mister Gilmore: Sospecho que usted ha leído buenos libros, un poco fanáticos, como los de Hoppe, pero no les ha entendido. Tiene usted razón al decir que esta guerra no tendrá fin mientras persista la prohibición que estimula una exorbitante rentabilidad para el narcotráfico. En ese sentido, la solución auténtica y definitiva sería la legalización y regulación de la venta de drogas a los adictos, al tiempo que se invierte en programas de prevención y rehabilitación buena parte de lo que hoy se gasta en combatir a balazos a estos delincuentes. Pero esa solución no está en manos de México, porque sólo funcionaría si la legalización fuese universal, empezando por los Estados Unidos. Dadas esas condiciones, reales no románticas e ingenuas, la guerra de cualquier forma era necesaria e impostergable porque el narco estaba (en algunos sitios sigue estando) metido hasta la cocina de nuestras instituciones y amenaza con destruir nuestra incipiente democracia y nuestro precario estado de derecho. En tal contexto, se puede hacer el balance de que la guerra sí la está ganando el gobierno. La crítica a lo que publica hoy Ciro Gómez Leyva se refiere a dos cosas: Lo endeble del sondeo con el que pretende interpretar lo que opinamos más de cien millones de mexicanos y, dos, la propuesta de una rendición poco menos que incondicional ante los violentos y ante los delincuentes para obtener una "paz" tan poodrida como la que tienen quienes les lamen las botas a los dictadores para que no los lastimen.
Por último, me permito aconsejarle que discutamos sobre lo que se escribe en los comentarios, no sobre lo que nos imaginamos que se escribió (por ejemplo, cuando usted dijo en otro comentario que yo soñaba con estadistas maravillosos, algo que, lamento decirlo, jamás he escrito y debe haber sido usted quien lo soñó) y tampoco sobre si el tipo que escribe el blog es así o asado, no estoy pidiendo opiniones sobre mi persona (no me estoy proponiendo para ningún puesto de elección pública, ni le estoy pidiendo votos a nadie), sino proponiendo una discusión pública, racional y fundamentada, sobre los asuntos que aquí se tratan.

RMM

julio 15, 2009  
Blogger Larry dijo...

Es triste que el gobierno mexicano se deje dictar su política de drogas por los Estados Unidos. Y me parece que la legalización puede hacerse sin esperar que el resto del mundo o los EE.UU. estén de acuerdo. Si México legaliza y los EE.UU. continúa con su prohibición el efecto será que la violencia se trasladaría al norte y los mexicanos dejarían de pelear un guerra absurda.

julio 15, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Larry
Si México legaliza y Estados Unidos no, las consecuencia sería que México se convertiría en el proveedor involuntario (y con cuantiosas pérdidas en términos de costo de oportunidad) de las mafias de Estados Unidos. Eso, por lo pronto, tendría como consecuencia que el gobierno de Estados Unidos acusaría a México de proveer mercancía prohibida a los delincuentes y de envenenar a los adictos de Estados Unidos. Además, con una frontera tan amplia como la que tenemos al norte, sería imposible controlar el tráfico (contrabando) de drogas adquiridas "legalmente" en México hacia Estados Unidos. Es decir: Nos pondríamos en la misma situación que hoy le reprochamos a Estados Unidos respecto de la venta de armas - legal- en Estados Unidos que acaba surtiendo a los delincuentes en México. Por otra parte, eso no disminuiría la violencia, sino que la exacerbaría, porque con esa situación asimétrica (legalización en México, prohibición en Estados Unidos) en vez de que las drogas fuesen accesibles en México a precios razonables, bajo supervisión y regulación, para los adictos registrados en México, se convertirían en mercancía que los mexicanos le estaríamos subsidiando a los narcotraficantes y a los adictos de Estados Unidos. Basta imaginar lo "valioso" (en el pero sentido de la palabra) que se convertiría - para los narcotraficantes de Estados Unidos- un adicto mexicano con acceso a la droga, los mandaríamos al matadero en vez de ayudarles. Sería como regalarles dulces a unos niños en la escuela, cuando sabemos que en la puerta los están esperando los dueños de las grandes dulcerías para matarlos y quitarles los dulces. Ni modo. O la legalización es universal (o casi) o no funiconaría. Además, para nadie es un secreto que en el mercado de la droga, como en casi todos, la demanda tiene el poder para imponer sus condiciones. Los capos del narco latinoamericanos, por simple lógica, es muy probable que sólo sean empleados o subordinados de los verdaderos capos, que están en Estados Unidos y a quienes la necia prohibición ha hecho prosperar.

julio 15, 2009  
Blogger Larry dijo...

1.- México no tiene que subsidiar nada. Cuando hablo de legalización me refiero a que el estado tratará a las drogas como cualquier otro bien que puede ser producido, distribuido, comercializado, comprado y consumido libremente, es decir, sin interferencia estatal. Varias de sus respuestas se refieren a debilidades propias de la propuesta que usted mismo hace, por ejemplo, que el estado supervise y controle a los adictos. Por qué el estado debería hacer tal cosa, cuando ninguna otra cosa que el estado emprende la puede hacer de manera racional y eficiente, queda en duda.

2.- Su afirmación de que la única forma de legalizar las drogas es si hace universalmente es contradicha por la experiencia. Ciertas drogas son legales en ciertos países y en ciertas medidas (Holanda y Portugal me vienen a la mente rápidamente) y hasta donde he podido investigar en dichas jurisdicciones nadie secuestra drogadictos para exportar sus drogas adquiridas legalmente.

julio 15, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Larry: 1. Lo que encarece las drogas es la ilegalidad derivada de la prohibición. 2. Si México legaliza las drogas pero Estados Unidos no, las drogas tendrán un precio sensiblemente menor en México que el que tendrán en Estados Unidos. 3. Ejemplos de lo que sucede cuando la mercancía X es sensiblemente más barata en uno de esos dos países: Ejemplo uno, el encarecimiento del dólar en México por el control de cambios (septiembre a diciembre de 1982) hizo que se descubriesen diversas formas de burlar la prohibición (el control de cambios era una prohibición similar a la que se aplica a las drogas) como pasar de México a Estados Unidos con un auto VW sedán nuevo para venderlo en Estados Unidos y tener acceso a los dólares que no se podían adquirir en México. Ejemplo dos: Gasolina o diesel más baratos en México que en Estados Unidos, ¿resultado? contrabando de combustible, incluso mediabte pipas, y subsidio de México a los consumidores estadounidenses de gasolina de la frontera sur de aquél país. Ejemplo tres: Precio de los cigarros en México incluidos los impuestos (IEPS) sensiblemente mayor que el precio de los cigarros en Estados Unidos: contrabando de cigarros de Estados Unidos a México y piratería (falsiifcación) de cigarros en México, de ahí que haya un límite más allá del cual subir los impuestos a los cigarros acaba siendo contraproducente para el mismo fisco. 4. Pero falta el argumento más importante: ¿Quién estaría dispuesto a surtir de droga el mercado meixcano si en Estados Unidos la rentabilidad sería cien o mil veces mayor? En tales circunstancias, sólo mediante un apoyo (subsidio) otorgado por el Estado podría adquirirse la droga, porque el mercado de mayor demanda -Estados Unidos- impondría el precio y, entonces, sólo mediante un subsidio otorgado por el Estado (los contribuyentes, al final del día) la droga tendría un precio no sesgado por la prohibición. Si de pronto, por alguna locura increíble, en Estados Unidos están dispuestos a pagar un millón de dólares por cada onza de oro, en ese momento en cualquier lugar del mundo las onzas de oro se cotizarán a un millón de dólares o más (suponiendo, como es el caso de las drogas, que en Estados Unidos hay gran demanda por onzas de oro). De esa forma, la legalización se volvería ilusoria. 5. Le sugiero que intente comprar un kilo de cocaína en Holanda. No estamos hablando de pequeñas cantidades de mariguana (que es legal adquirirlas para fines terapeúticos en algunos condados de California, por ejemplo), sino del negocio del narcotráfico que son las drogas fuertes y en grandes volúmenes. Además, incluso en Holanda se lleva un registro pormenorizado de quiénes adquieren la droga y en qué cantidades. Me dirá que entonces hay legalizar sólo la venta al menudeo, pero volvemos a lo mismo: seguiría siendo ilegal el comercio al mayoreo (narcotráfico) y por tanto extraordinariamente rentable y extraordinariamente violento. Al hablar de subsidio, me refiero a subsidiar el costo de oportunidad: Quien surtiese droga en México perdería la gran utilidad que podría obtener si vende esa droga donde venderla es ilegal.

julio 15, 2009  
Blogger Ramón Mier dijo...

El "rendirse" parecería una buena idea, pero antes habría que responder algunas preguntas básicas:

¿Ante quién hay que rendirse? ¿Ante que grupo? ¿Ante qué capo? ¿En qué términos? ¿Qué obtendríamos a cambio de la rendición?

julio 15, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

El gobierno no tendría porqué "rendirse". Le bastaría con hacerse de la vista gorda y emplear sus recursos en cosas más útiles (como atención médica a los adictos mexicanos, o propaganda contra la droga, etc). Si a alguien le parece que eso es una "paz cobarde", pues que comience a repartir armas de alto poder entre la población.

Si se legaliza la droga sólo en México (no en EU), no se subsidia a nadie: se deja el precio libre. Como no toda la droga puede colocarse en EU (hoy mismo así pasa), alguna droga se quedará en México, con todo y que el precio será -al comienzo- más bajo y menor la rentabilidad; otra parte de la droga se irá. Muchos adictos norteamericanos vendrían a México a comprar acá; y a mediano plazo los precios de aquí y allá tenderían a parecerse. Por lo menos habremos ganado algo: ya no se gastarán recursos públicos en perseguir la droga. Y además aumentará el turismo norteamericano. Sería un buen experimento si el gobierno mexicano se atreviera. No hay porqué temer que los capos norteamericanos secuestren a los adictos mexicanos para quitarles la droga. No son tan poderosos ni pueden secuestrar a miles. Y si pasara, la gente tomaría sus precauciones.

Hoppe podrá ser fanático, romántico, ingenuo, constructivista, etc. Pero es que nadie puede ser tan realista que pueda "partir desde las condiciones reales". Porque nadie conoce la realidad --más allá de unos cuantos aspectos o jirones de ella. Si se acepta que la legalización de la droga es el mejor remedio para abatir la criminalidad, no queda más que proceder a ella inmediatamente... en lugar de andar buscando pretextos "realistas".

julio 15, 2009  
Blogger Francisco Peraza dijo...

El cartón de hoy de Paco Calderon es más que ilustrativo de lo que aqui se discute. Me parece una señal muy fuerte el que un jefe de la mafia este hablando de "llegar a un acuerdo" con el Gobierno Federal

Carton en http://pacocalderon.net/modules/myalbum/photo.php?lid=2468&cid=134

julio 16, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

La estrategia a seguir es simple y es factible: legalizar la droga, privatizar las policías, los tribunales y las cárceles, permitir las policías comunitarias, permitir la portación de armas a los ciudadanos, pena de muerte a los secuestradores y asesinos, emplear los recursos ahorrados en curar a los adictos y en prevenir a los adictos potenciales...

Todo es factible. Claro que los "realistas" van a decirnos que no, que no se puede, que la realidad es muy compleja, y que blablabla. Y si les hacemos caso, sólo nos queda: aguantar y defendernos de los criminales como podamos, y rezarle a la Virgen para que un día de estos aparezcan funcionarios y policías eficientes e incorruptibles.

julio 16, 2009  
Anonymous Anónimo dijo...

Gilmore, ¿privatizar los tribunales? salud!

julio 17, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

Sí, señor Anónimo. No hay nada absurdo o imposible en ello.

Aquí dan una idea general de cómo puede hacerse (ir al cap.29, on line). Y también acá

julio 17, 2009  

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