domingo, 12 de julio de 2009

Votos nulos: Nadie sabe para quién trabaja

En el Distrito Federal y en gran parte del centro del país los votos nulos acabaron beneficiando al PRI.

Los promotores del voto nulo en las recientes elecciones difícilmente lo aceptarán, pero su romántica y poco inteligente propuesta hizo que mientras más votos nulos se emitiesen más subiese el porcentaje de acuerdo con el cual cada partido registrado obtendrá su número de diputados de representación proporcional (RP).

De los 500 diputados que conforman la Cámara de Diputados, 300 son de mayoría y 200 de representación proporcional. Para la asignación de diputados de RP el país se divide en cinco circunscripciones, cada una de las cuales tendrá 40 diputados de RP, que se asignan de acuerdo con el porcentaje de votos obtenidos por cada partido registrado respecto del total de votos, sólo que a ese total de votos emitidos - como lo advertimos a tiempo, antes de las elecciones- se les restan los votos emitidos por partidos que no hayan obtenido el registro y los votos nulos.

Los promotores del voto nulo presumen que del total nacional de votos emitidos 5.39% fueron votos nulos. Muy bien, un porcentaje nada despreciable. La "victoria" de los anuladores de votos es todavía más impresionante en algunas regiones del país, como la que conforma la cuarta circunscripción (que comprende Distrito Federal, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Guerrero) donde el porcentaje de votos nulos, respecto de los votos emitidos, llegó al 8.41%, es decir 510,631 votos nulos respecto de 6,072,057 votos emitidos en esa circunscripción. Nada desdeñable porque en esa circunscripción los votos nulos fueron más que los votos del Partido Verde (465.475), más que los votos del Partido del Trabajo, con todo y "Juanito" (430,222), más que los votos del Partido Nueva Alianza (227,753), más que los votos de Convergencia (174,213) y, por supuesto, más que los votos del PSD (108,506) que perdió el registro. Sólo los tres partidos "grandes" superaron, en su votación individual, a los votos nulos. Aplausos para los promotores del voto nulo.

Lo único malo es que esos numerosos votos nulos hacen que sea precisamente en la cuarta circunscripción donde los partidos registrados suban más su porcentaje de votos obtenidos respecto de la "votación total", dado que el artículo 12 del Cofipe dice:

"...En la aplicación de la fracción III del artículo 54 de la Constitución, para la asignación de diputados de representación proporcional, se entenderá como votación nacional emitida la que resulte de deducir de la votación total emitida, los votos a favor de los partidos políticos que no hayan obtenido el dos por ciento y los votos nulos."


Entonces, en lugar de 6,072,057 votos tenemos 5,396,000 votos efectivos para efectos de los diputados de RP.

Equivocadamente, yo había presumido que esta peculiaridad haría que los votos nulos beneficiasen a los partidos pequeños que conservasen el registro (como Verde, PT o Nueva Alianza), pero en realidad beneficia más que proporcionalmente, en el caso de esta circunscripción, al PRI, ya que a mayor número de votos obtenidos respecto de una menor cantidad de votos a contabilizar como efectivos, mayor crecimiento del porcentaje de participación respecto del total.

Gracias a la resta de más de medio millón de votos nulos (respecto del total a considerar) en el reparto de las 40 diputaciones de RP que corresponden a la cuarta circunscripción el peso relativo de todos los partidos registrados crece, beneficiando, en este orden: al PRI con 3.31 puntos porcentuales más; al PAN con 2.67 puntos porcentuales más y al PRD con 2.47 puntos porcentuales más.

Conclusión: Que los diputados de RP del PRI, PAN y PRD - de la cuarta circunscripción- le erijan un monumento a los promotores del voto nulo.

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8 Comentarios:

Blogger William Gilmore dijo...

¿Y...?

Que les erijan ese monumento, ¿a quién le importa?

Es mejor no votar por nadie que votar por criminales y parásitos.

julio 12, 2009  
Blogger Ramón Mier dijo...

me sumo... ¿y?

Solamente podemos especular sobre cuál habría sido el resultado si los que anulamos nuestro voto no lo hubiéramos hecho.

¿Habría sido significativamente distinto el resultado? Lo dudo mucho.

Para cambiar el resultado final habría hecho falta que la mayor parte de los anulistas hubieran votado en mismo sentido y por lo que alcancé a escuchar y por o que pude percibir los anulistas no lo habrían hecho así.

Serían muy generosos los diputados de RP en eregir un voto para aquellos que al anular su voto estaban exigiendo, entre muchas otras cosas, su desaparición.

julio 13, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Mister Gilmore:
Correcto, es mejor (desde el punto de vista moral, supongo) no votar que votar por criminales y parásitos. Esta afirmación es correcta si damos por cierta la premisa de que TODOS los candidatos propuestos (eran) son criminales y parásitos (ojo, las dos cosas a la vez), decir lo cual me parece un poquitín aventurado y fariseo, pero demos por buena la premisa; entonces es mejor no votar (abstenerse y punto) que votar por no votar (anular el voto o votar por nadie que NO es lo mismo que no votar por nadie), porque cuando menos la abstención pura y dura le ahorra tiempo al elector que está tan disgustado con todos. Y no tiene consecuencias no deseadas.

julio 13, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Ramón:

¿Y?...Pues: "Y" este es otro interesante caso de buenas intenciones con malos resultados o de romanticismo inútil. Respecto de lo del monumento, me parece que si los anulacionistas (lo de "anulistas" es español de las Academias del Patrullerito Valiente) quieren la desaparición de los diputados de RP tomaron el camino equivocado. Y a su vez estos muchachos y muchachas, los diputados de RP, especialmente los del PRI y los de la 4a circunscripción, deberían ser agradecidos con los anulacionistas y regalarles un monumento. Bueno, de hecho ya lo están haciendo cuando los voceros del PRI, como Oscar Levín, dicen que van a estar muy atentos a estos reclamos ciudadanos... y van a procesar los que los ´compañeritos y compañeritas de la asamblea del PRI vean viables, je, je, je. Eso y nada. Mira, Ramón. Que cada cual haga con su voto o no voto lo que le de la gana, pero que no vengan con beaterías de que anular los votos es la única manera decente de actuar en unas elecciones, acusando a los abstencionistas de flojos o antidemócratas y a quienes sí votamos de cómplices despreciables de las haces del cosmos. Saludos,

RMM

julio 13, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Fe de erratas:

Debe decir: "cómplices despreciables de las heces del cosmos", heces y no haces.

RMM

julio 13, 2009  
Blogger Chava dijo...

La intención de anular el voto no tiene nada que ver con quien va a ser el beneficiado. Por definición, se sabe que beneficia a los que mas votos tienen. Pero más que ver a los nulos como ayuda para los partidos grandes, hay que verlos como una manifestación de descontento con el sistema político actual. Si los nulos hubieran no votado (una decisión mas congruente que votar a favor de uno igual de malo que el PRI), el resultado sería el mismo. Este país esta en las condiciones en las que esta porque la gente trata de votar por el menos malo, y creen que eso es suficiente. Nunca hemos exigido más de lo que nos ofrecen los partidos políticos, si nos ofrecen pura basura, tomamos la basura "menos mala". El voto nulo es eso, una demanda a obtener mejores propuestas que "la menos mala". Y quien crea que el PRI gano por los votos nulos simplemente no entiende lo que realmente sucedió. El PRI gano porque de alguna forma (honesta o chueca) logro "convencer" a los votantes que lo apoyaran. El PRI gano por los que -votaron por el-, no por los que -no votaron en contra de el-. Sería útil que autores como el de este artículo trataran de ver mas allá del efecto inmediato, el voto nulo es un evento que estará presente en muchas más elecciones, y no solo en esta donde "beneficio" al PRI.

julio 13, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

Chava:
Nadie pone en duda que las intenciones de quienes anularon su voto puedan ser buenas. En realidad, en el mundo de los hechos - no en el de las intenciones, que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno- no importan las intenciones sino los resultados. Si de lo que se trataba al ir a votar es que dijesen de nosotros: "Pero, mira qué buenas personas son estas que anularon sus votos porque quieren mandar un mensaje a los políticos", los anuladores de votos merecen de sobra un monumento y propongo que se los erijan, es de justicia sin duda, los beneficiarios inmediatos. Eso es todo. Como autor del artículo no me siento capacitado para interpretar las intenciones de las personas (en el fondo, las intenciones son inescrutables y sólo nuestra conciencia y Dios, para quienes creemos en Él, pueden conocerlas cabalmente); solamente me se capaz de recopilar los datos y señalar las consecuencias visibles. Los datos hablan de un éxito significativo de los anuladores de votos, especialmente en el centro del país donde superaron a todos los partidos pequeños y alcanzaron más del 8 por ciento. Y las consecuencias visibles hablan de que trabajaron, a querer o no, en beneficio de otros. Tal vez los abstencionistas puros no puedan presumir de tan impolutas y nobles intenciones, pero los resultados que obtuvieron fueron más eficaces (la abstención, por si sola, le ganó a todos los partidos). Pero en fin, el testimonio, como suelen decir los misioneros y los predicadores, ahí quedó para la historia y para le edificación de futuras generaciones. Supongo que ante ese testimonio los futuros legisladores ya están revisando a fondo sus propuestas, sus programas y demás porque ha sido tal el golpe moral que han recibido con los votos nulos que hasta vergüenza les da salir a la calle. Menos mal que el sueldo se los depositan en sus cuentas bancarias, porque si no ni siquiera se presentarán a cobrarlo.
Y otra cosa: Nunca escribí que el PRI ganó, donde ganó, por los votos nulos, sino que los votos nulos tuvieron el efecto paradójico de aumentar unos cuantos puntos porcentuales el porcentaje de votos del PRI respecto del total para efectos, solamente, de la asignación de diputados de RP. El PRI ganó, donde ganó, por votos efectivos obtenidos no sé si con buenas o malas artes, pero tampoco son tan relevantes los anuladores de votos como para hacer ganar al PRI.-

julio 13, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

Yo no anulé mi voto pensando en la RP; ni siquiera sabía qué era eso. Mi voto nulo fue un NO a la democracia.

Para mí, electos o de RP son la misma mierda... hasta que se demuestre su inocencia.

julio 14, 2009  

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