martes, 14 de julio de 2009

Recuperación temporal, no solución

¿Puede haber episodios de recuperación de la economía global sin que se corrijan las causas de la crisis?

Sin duda. Es triste reconocerlo pero la mayoría de los gobiernos, supuestamente comprometidos en la "solución" de la crisis, están apostándole a la recuperación temporal - menos costosa políticamente y mucho menos complicada- y no a corregir las causas que provocaron la calamidad.

En el origen hay una tremenda falta de ahorro en Estados Unidos. Cierto, en los últimos meses se ha registrado un crecimiento del ahorro de familias y empresas en Estados Unidos, pero ha sido a costa de un endeudamiento brutal de las finanzas públicas. La corrección relativa del déficit de cuenta corriente de Estados Unidos ha sido en medio de una caída brutal del comercio internacional; esto significa que en gran medida es una corrección ilusoria porque NO han crecido las exportaciones de Estados Unidos, sino que las importaciones - sea en volumen o sea en valor- han caído más que las exportaciones. Es, pues, un ajuste insostenible porque se ha dado a costa del desplome de la inversión productiva. Cualquier recuperación significativa de la demanda en Estados Unidos nos regresará al desequilibrio anterior. En otras palabras: Como el ahorro neto de Estados Unidos sigue siendo negativo (menos 1.4% en el primer trimestre de este año) cualquier crecimiento de la inversión fija debe financiarse con capitales externos.

Esto podría significar una prolongada sucesión de recuperaciones efímeras seguidas de nuevas crisis, el conjunto sería la gran crisis del siglo XXI con una duración de muchos, muchos años.

Gráficamente esa crisis prolongada, punteada por sucesivas y efímeras recuperaciones, podría ser así: WWWWW y, peor todavía, con cada W en un plano inferior que su predecesora.

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1 Comentarios:

Blogger William Gilmore dijo...

La solución no es encontrar a los grandes estadistas con los que ud sueña -esos grandes estadistas que aplicarán políticas sensatas, crearan un auténtico estado de derecho, fomentarán el ahorro productivo y nos salvarán a todos de nosotros mismos. ---No. Los estados ya se han hecho tan fofos (gordos, pero débiles), que ningún estadista honesto y brillante puede manejarlos con eficacia. Hay que reducirlos físicamente, geográficamente. Sólo así, tal vez, podremos tener un estado delgado pero fuerte; digamos, un estado-Hulk, flaquito pero muy fuerte y muy cabrón cuando se enoja con los malos. Sólo así los ciudadanos podrán vigilar a los gobernantes.

Lea a H H Hoppe.

julio 14, 2009  

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