jueves, 16 de julio de 2009

Algo acerca de la vapuleada ciencia económica

Con su habitual elegancia estilística, y con un poco del humor británico al que nos tiene acostumbrados, The Economist trata de responder la pregunta que sin duda inquieta a miles hoy en el mundo: Esta crisis ¿demuestra la inutilidad de la economía y de los economistas?

Vale la pena leer, como siempre, este fino análisis. Cierto, una ciencia arrogante y sus clérigos han recibido una dura lección de humildad, pero la mayor parte de la sabiduría económica acumulada por siglos permanece incólume y la mayor parte de los principios básicos de la economía funcionan igual que siempre lo han hecho.

Otro punto importante que The Economist aclara: Sólo los ignorantes o los intoxicados de ideología pueden sostener que esta crisis ha mellado, siquiera, el paradigma del mercado libre.

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5 Comentarios:

Anonymous A. Durán dijo...

Admiro a The Economist, pero no con esta nota. Cualquier economista no marxista medianamente entrenado tiene que haber notado señales de excesos (en especial, las burbujas especulativas en distintos mercados de activos financieros y reales) en el mundo desarrollado desde inicios de esta década. Si no lo hicieron en público se debió a que gran cantidad de economistas trabajan para quienes se beneficiaron del estado de cosas o ellos mismos fueron beneficiarios directos. Las políticas fiscal y monetaria de E.U. eran -y siguen siendo- tremendamente laxas. Si eso no terminó en inflación, como en otras ocasiones, se debió con toda probabilidad al choque positivo de oferta que significó la entrada de China a los mercados mundiales. Las consecuencias de tales desequilibrios de demanda agregada eran -y aun son- necesariamente graves. La criminal irresponsabilidad de Greenspan y del resto de las autoridades crediticias de E.U. posibilitó que los intermediarios financieros se apalancaran como nunca en magnitud; además, permitieron que estos intermediarios a menudo ocultaran en su información pública el verdadero grado de su exposición. Si alguien justo qusiera "echar culpas", hallará que la verdadera raíz de esta catástrofe es la intervención por acción u omisión del gobierno estadounidense. De haber algún economista que debamos echar a la basura es a Krugman, Stiglitz y cía., pues son ellos quienes lograrán que esta crisis perdure muchísimo más y quienes sacralizarán el abuso fiscal (que exponenció el más grande político ratero de la historia, Bush jr.) a nivel global. Por fortuna, hubo algunas voces honestas que siempre clamaron en vano. Economistas como los mencionados en la nota o S. Roach advirtieron continuamente del peligro. Por desgracia, es condición humana desoir a las "casandras" hasta que el desastre se hace presente.

julio 16, 2009  
Blogger William Gilmore dijo...

Curioso. Ni la más mínima mención a la escuela "austriaca" -que predijo la crisis actual.

julio 16, 2009  
Blogger Ricardo Medina Macías dijo...

El comentario de A. Durán (ver arriba) me parece espléndido. Gracias por compartir este juicio crítico y muy bien fundamentado.

julio 16, 2009  
Anonymous Anónimo dijo...

No cabe duda que cada día que pasa debemos sentirnos más solos los que integramos ese grupo de mexicanos que leemos The Economist el día mismo que aparece Y, disfrutamos ese artículo más los otros dos que lo complementan.
Saludos,
A.

julio 16, 2009  
Anonymous axa dijo...

en términos más mundanos haciendo una comparación con el puente que se cayó en veracruz: no están mal ni la física ni la estática, si no la gente que las usa (o dejó) de usarlas.

lo mismo con la economía, el conocimiento no está mal. el problema es la interpretación y aplicación de ese conocimiento.
quién se niegue a ver esta situación, en el largo plazo terminará perdiendo. de krugman y stiglitz pues.....de algo tienen qué comer, ¿no?

julio 20, 2009  

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