martes, 6 de noviembre de 2007

Lluvias y “calentamiento global”

La mejor base de datos sobre precipitaciones pluviales disponible en el mundo NO permite inferir que el llamado calentamiento global haya incrementado las lluvias; por lo pronto, se sabe que, de unos años a la fecha, ha llovido un poco más en el océano, pero un poco menos en tierra.

Un periodista “serio” escribió ayer respecto del desastre en Tabasco: “…con el proceso de calentamiento global, las inundaciones y los huracanes se van a hacer más comunes en distintos lugares de nuestro país”.

¿Cómo lo sabe?

Tal vez por ciencia infusa, porque después de muchos e intensos huracanes (2005), hemos tenido dos años consecutivos (2006 y 2007) de muy escasos huracanes en el golfo de México y en el Atlántico Norte, lo cual echa por tierra el vaticinio que hizo Al Gore – en su célebre corto metraje- acerca de la creciente intensificación de los huracanes por el calentamiento global.

Además: La base de datos más completa y confiable sobre variaciones en las precipitaciones pluviales en el mundo – la del Global Precipitation Climatology Project (GPCP) – que abarca 27 años (de 1979 a 2005, inclusive) combinando varias fuentes de información (Sensor Especial de Imágenes de Microondas – SSM/I por sus siglas en inglés-, estimaciones de precipitación pluvial por rayos infrarrojos a partir de satélites en órbita y mediciones en la superficie) revela para los trópicos (25° S- 25° N): 1. Un incremento lineal de la lluvia en los océanos de 5.5% para todo el periodo y un decremento lineal de la lluvia en tierra de 1%, con un cambio cercano a cero en la precipitación global en el planeta y 2. Que los indicios de mayores precipitaciones pluviales en los océanos no son concluyentes, aunque tampoco desmienten “las ideas de una alteración en los ciclos hidrológicos atribuibles a un calentamiento del ambiente”. Ver “Tropical Rainfall Variability on Interannual-to-Interdecadal and Longer Time Scales Derived from the GPCP Monthly Product”, Adler, Robert F; Curtis, Scott; Huffman, George J; Gu, Guojun , agosto 1 de 2007 en “Journal of Climate” . (Este trabajo se puede consultar en la red sólo estando suscrito al motor de búsqueda especializado "Highbeam Research").

Lo cierto es que, aun aceptando la hipótesis del calentamiento global, éste habría disminuido – apenas 1% en 27 años- las precipitaciones pluviales en tierra, NO las habría incrementado.

Para la base de datos ver en este sitio de la NASA.

Nota (por si las dudas, ya ven que Miss Ecuador "cree" que el Everest es el río más caudaloso del mundo): Tabasco está en tierra, no en el océano.

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sábado, 3 de noviembre de 2007

Tabasco: Extremo, pero no inaudito

Las precipitaciones pluviales de los últimos días de octubre en Tabasco fueron, en apariencia, de las más altas registradas desde 1948, pero no fueron inauditas, monstruosas o fuera de lo que se puede esperar para esa región hidrológica, ni para esa época del año.


Lo importante en estos momentos es atender con diligencia y eficacia las necesidades más urgentes de quienes han sido afectados por las inundaciones en Tabasco. Pero también es importante determinar con la mayor exactitud y objetividad, sin politiquerías, las causas del desastre.

Todo indica que los daños podrían haberse minimizado tanto con medidas de prevención relativamente sencillas y económicas – una verdadera cultura del riesgo entre la población- como con un patrón racional de asentamientos humanos. Al respecto, no tiene desperdicio el análisis crítico de Gabriel Quadri de la Torre publicado el viernes en El Economista : “Diluvio en un territorio huérfano”.

Por desgracia, en lugar de un ejercicio de autocrítica profunda – respecto de nuestro pésimo arreglo jurídico en materia de normatividad del uso del suelo- se ha empezado a echar mano del chivo expiatorio de moda – el calentamiento global- para tranquilizar conciencias y minimizar responsabilidades.

Lo sucedido, sin embargo, desde el punto de vista de las precipitaciones pluviales NO es inaudito o monstruoso o fuera de la norma – regularidad estadística- para la región o para la temporada del año. Los meses más lluviosos en Villahermosa y en toda la región centro de Tabasco son septiembre y octubre. El año más lluvioso en Villahermosa de la serie que va de 1948 a 2003, inclusive, fue 1988. En dicho año, la precipitación pluvial de octubre (641.2 milímetros) fue 67.5% superior a la de septiembre. Todo indica que este año, 2007, se verificó el mismo patrón que entonces.

Lo que debe discutirse seriamente es cómo regular la convivencia armónica entre el aprovechamiento óptimo del gran potencial hidroeléctrico de la cuenca y la presencia de densos asentamientos humanos en las zonas inundables. Del mismo modo, ya no puede desatenderse la necesidad de desazolvar las cuencas, contaminadas por los asentamientos humanos, para permitir que las precipitaciones se derramen hacia el mar.

Lo peor que podemos hacer es diluir las responsabilidades. No sin amargura se dice que así como el perro es el mejor amigo del hombre, el chivo expiatorio es el mejor amigo de los políticos.

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