jueves, 3 de diciembre de 2009

Reformar a México es destruir mitos

¿Por qué es tan difícil reformar a México?
Porque es muy difícil derribar mitos arraigados y reforzados por años de adoctrinamiento.
Este adoctrinamiento está plasmado en la instrucción oficial que durante casi un siglo hemos recibido los mexicanos.
Este adoctrinamiento, que ha troquelado los mitos en las conciencias, se ofrece cada día, desde hace décadas, en las instituciones educativas mexicanas, incluidas las instituciones privadas.
Este adoctrinamiento se refuerza cotidianamente a través de la propaganda, disfrazada de información y análisis, de la mayoría de los medios de comunicación.
Ajustarse a los mitos inoculados por el adoctrinamiento garantiza el éxito - o al menos previene contra el fracaso- en el sector público, en las instituciones y en los ambientes académicos, en el mundo editorial y de los medios de comunicación. De esta forma, hay un nuevo refuerzo para la constelación de mitos: Si te atienes a ellos puedes triunfar, si atacas los mitos tienes el fracaso asegurado. Pierdes la chamba por incómodo, eres condenado al ostracismo y el aislamiento social ("ninguneado"), no puedes ingresar al Sistema Nacional de Investigadores, no te publican, no obtienes ascensos, becas, promociones, no recibes "palmadas en la espalda" (el premio tal o cual; los homenajes, las invitaciones...), no eres funcional; tienes "problemas de actitud".
Los mitos son ilusiones (mentiras glorificadas por el deseo) y somos una sociedad de ilusos que lo que más detesta es que lleguen los insolentes o los iconoclastas o los excéntricos a destruir mitos. (Ver "país de ilusos" en esta misma bitácora).
Uno de los procesos históricos más fascinantes y menos conocidos de la historia mexicana fue la exitosa transformación de Benito Juárez y de la Reforma liberal del siglo XIX en sendos mitos. A 15 años de la muerte de Juárez, el Presidente de México, Porfirio Díaz, lo elevó a los altares, lo hizo mito, del mismo modo que su régimen, con el valioso auxilio de los positivistas mexicanos, había ya logrado hacer del liberalismo una etiqueta mítica que encajaba sin hacer ruido en el discurso del orden y el progreso, en la retórica que justificaba la poca política y la mucha administración.
El liberalismo mexicano del siglo XIX murió cuando se hizo mito retórico, del mismo modo que Benito Juárez (ser humano de carne y hueso, lleno de defectos, que representaba la facción triunfadora del liberalismo mexicano del siglo XIX), se murió definitivamente cuando, a 15 años de su muerte, Porfirio Díaz lo "inmortalizó" haciéndolo mito, estatua de piedra o de bronce, héroe inaccesible al que se recurre retóricamente lo mismo para un barrido que para un fregado (Andrés López, profundamente antiliberal, pudo proclamarse ferviente seguidor de Juárez y prácticamente nadie se llamó a sorpresa o enojo por la falsificación).
Tres ejemplos de mitos que algunos "excéntricos", que desde luego cuentan con toda mi simpatía, han tratado de derribar en días recientes:
-La UNAM es una gran universidad que merece recibir un caudal inagotable de recursos públicos. El mito lo desbarata Santos Mercado en Asuntos Capitales (leer pinchando aquí).
- El campo mexicano no debe incluirse en las reformas estructurales, no se toca. Mito que lamenta Ángel Verdugo en Excélsior hoy (puede leerse pinchando en este otro lugar).
- "México" pide a sus hijos "sacrificarse" por la voz del gobierno (Presidente, senadores, diputados, ¿encuestas?, ¿editoriales en medios de comunicación?) para ocupar puestos de "servicio público". "México" asume, entonces, el carácter de una deidad que habla de forma unívoca y a la que jamás se le puede decir que no. Mito que ataca mordazmente Clotilde Hinojosa en "Asuntos Capitales" (puede leerse aquí).

Etiquetas: , , , , , , ,

lunes, 28 de septiembre de 2009

Lo malo de "Oportunidades" ¿que sí funciona?

"Los recursos contra la pobreza han provocado que los migrantes hacia Estados Unidos partan con un nivel de escolaridad más elevado"

El anterior es el primer párrafo de una nota que publica el diario "Reforma" en su primera plana, firmada por Daniela Rea.

Lo que afirma ese párrafo ¿es bueno o es malo? A mí me parece claro que si ése es el resultado del programa "Oportunidades" el programa es muy eficiente para abatir la pobreza. ¿Es mejor o es peor buscar trabajo en Estados Unidos con una mayor calificación laboral?

Sin embargo, habrá quienes infieran que el programa "no sirve" porque los beneficiarios - ex becarios del programa Oportunidades- se van a Estados Unidos, en lugar de quedarse en México para ser choferes de microbús, madrinas de la policía judicial o diputados con fuero.

También dice la nota: "en Oaxaca y Chiapas al menos la mitad de los ex becarios ya no vive en su lugar de origen". Otra vez: Eso, ¿es bueno o es malo? A mí me parece bueno. Pero habrá quien lamente que esos ex becarios no se hayan quedado en Oaxaca para engrosar las filas de la APPO o para seguirse sumando a la población marginada, lo que permitiría que el gobierno de ese estado reciba más recursos federales "porque se trata de una de las entidades federativas con mayor porcentaje de población en pobreza extrema". Si se van, ¿qué pobres vamos a presumir al negociar las participaciones federales?

Y esta otra ¿atrocidad? que causa el programa "Oportunidades": "La evaluación, sin embargo, detalla que quienes emigran a Estados Unidos postergan unos años su salida por su permanencia más prolongada en la escuela". (Omitamos la impertinencia del "sin embargo" que debería ser un "además"). ¿Que los becarios de Oportunidades estudien más años es malo?

Todo eso me hace recordar lo que respondió un indígena en Chiapas cuando le anunciaron que sus hijos recibirían educación bilingüe: "¡Qué bueno, porque así,al saber inglés, podrán irse a Cancún a trabajar en un hotel!". De inmediato, los bondadosos burócratas dedicados a "salvar a los pobres indígenas" lo sacaron de su error: No, la educación bilingüe sería en tzotzil y en español.

Traducción políticamente correcta: En lugar de darle el dinero al programa "Oportunidades" hay que dárselo al Instituto de Lenguas Indígenas (o como se llame) que tiene unas bonitas oficinas en el sur de la ciudad de México.

Etiquetas: , , , ,

martes, 5 de agosto de 2008

"Caer en lo blandito" (III y final)

Cualquiera diría, si atiende a los "argumentos preliminares" de las reformas a Pemex, que la Constitución mexicana es tan reacia a sufrir modificaciones como las tablas de la ley mosaica; pero no. ¿Usted se acuerda de la ocurrencia de hacer "obligatoria" también la enseñanza preescolar para todos los mexicanos?

Modificar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es una tarea relativamente fácil si la modificación apunta a convertir en ley alguna buena intención o algún buen deseo – como que todos los niños nacidos en México reciban los estupendos beneficios de asistir a un jardín de niños-, pero es tarea ardua o imposible si la modificación que se propone lesiona los intereses de algún grupo poderoso que explota algún mito nacional como es el de la "soberanía petrolera".

La Constitución mexicana – es decir, la institución más importante del país – es el paradigma de la blandura si de lo que se trata es de otorgar derechos abstractos (aun cuando en la práctica tales derechos sean inalcanzables, como el de que todos los niños y todas las niñas asistan a la escuela desde los 3 años de edad o no se tenga la menor intención de convertir los derechos en hechos como sucede con la transparencia y la rendición de cuentas en las entidades federativas) y, a la vez, la Constitución es una coraza inexpugnable si alguien pretende que se modifique para otorgar derechos concretos a las personas de carne y hueso, como el derecho a elegir entre distintos proveedores de energéticos.

El 12 de diciembre de 2002 entró en vigor la modificación al artículo 3 de la Constitución que añadió la palabra "preescolar" al párrafo en el que se indica cuál educación es "obligatoria".

Ese cambio constitucional tomó sólo un año para plasmarse. Algunos impertinentes dijimos que se trataba de un despropósito, porque sería imposible contar con los medios para llevarlo a cabo, además de ser un esfuerzo vano. Pataleos inútiles. Hoy se reconoce que es un deseo imposible de cumplir.

Quien impulsó ese cambio constitucional, el entonces senador José Natividad González Parás – hoy gobernador de Nuevo León-, no ha dicho una sola palabra para explicarnos porqué se consagró en la Constitución tal afán imposible.

Cayó en lo blandito. Tratándose de buenas intenciones todo cabe en la Constitución…aunque sea un despropósito.

Etiquetas: , , , ,

miércoles, 14 de mayo de 2008

Oficio, legislador; actividad, promover el fracaso

¿Qué hace un político mediocre e incompetente – la lista en el mundo es extensa- ante la prosperidad que es resultado del éxito? Castigarla, si es posible prohibirla, igualar hacia abajo, regodearse en la promoción del fracaso.

Uno supondría que los políticos locales en Massachussets están orgullosos de la concentración de capital intelectual en su estado, en el que tienen su sede varias universidades que ocupan los primeros lugares en el mundo, empezando por Harvard. Error. Al menos varios de esos políticos, legisladores locales, parecen profundamente resentidos por el éxito de esos centros de excelencia educativa y por la prosperidad que se deriva de dicho logro.

Encabezados por el representante Paul Kujawski, del Partido Demócrata, han propuesto al departamento de ingresos del gobierno del estado analizar la viabilidad de gravar con un impuesto de 2.5% anual la porción de las donaciones que reciban las universidades que exceda de los mil millones de dólares. Al menos nueve universidades en Massachussets reciben donaciones que sobrepasan ese monto.

Más que la generación de ingresos adicionales para el estado, cosa que no sucederá porque el impuesto ahuyentaría a los donantes, Kujawski confiesa que el objetivo de su propuesta es disminuir las donaciones "exorbitantes" y que, supone, no están dictadas por fines auténticamente altruistas.

Es, pues, un impuesto contra el éxito dictado por la envidia, algo electoralmente muy vendedor y mercancía habitual de los populistas.

Greg Mankiw, profesor de Harvard y famoso economista, escribió en su bitácora en la red que ante un impuesto así, en caso de darse, Harvard debería fundar de inmediato un nuevo campus en otro estado con clima más benigno, que podría llamarse Harvard Sur, y canalizar a todos los donantes y todas sus donaciones a ese nuevo destino, al tiempo que Harvard Norte – la sede original- emprende una lenta y ventajosa venta de terrenos hasta desaparecer.

¿Eso es lo que quiere lograr Kujawski?

Kujawski – dice la página de este político en la red- estudió un B. A. (licenciatura) en North Adams State College, toda su vida laboral se ha dedicado a la política y ha sido legislador local desde hace 14 años. Pone en su currículum como "Profesión": Legislador. No sabrá hacer otra cosa. Pero habrá que aclararle que ésa no es una profesión, sino un oficio generalmente pernicioso para los demás.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

jueves, 8 de mayo de 2008

Que no se enteren




(http://www.all4humor.com/images/)



El día que los igualitaristas a ultranza se enteren de lo que provoca la educación de calidad, la van a prohibir.

Uno de los fenómenos sociales más perturbadores en el mundo de la primera década del siglo XXI es comprobar cómo se ensancha la brecha de ingresos entre los trabajadores calificados y los no calificados.

Sucede en Estados Unidos, sucede en China, sucede en México. La demanda de trabajadores verdaderamente calificados supera la oferta y la oferta de trabajadores no calificados supera, con mucho, la demanda. La resultante de esta disparidad entre oferta y demanda se traduce, entre otras cosas, en una creciente disparidad de salarios entre el trabajador calificado y el no calificado. Conforme la actividad económica en el mundo se ha especializado, conforme la ciencia y la tecnología han liberado al hombre del mero esfuerzo físico y de las tareas repetitivas y rutinarias, la calificación laboral se ha centrado cada vez más en las capacidades cognitivas y en la aptitud para cifrar y descifrar con acierto y rapidez.

Hay una legión de personas no calificadas en busca de trabajo y, cuando lo obtienen (si lo obtienen) percibiendo salarios que consideran insatisfactorios y un grupo mucho menos numeroso de personas calificadas para desempeñarse en la nueva economía del conocimiento, con muchas más oportunidades de empleos de calidad y con salarios crecientemente satisfactorios.

Esta diferencia es, en el discurso político populista (que es el más común), exacerbada y dibujada como una terrible injusticia. El mensaje de Hillary Clinton, por ejemplo, durante su afanosa carrera en busca de la candidatura demócrata, es la promesa de que sólo ella puede cambiar ese estado de cosas, no invirtiendo en el desarrollo de las capacidades laborales, sino castigando y estigmatizando el bienestar de la minoría de trabajadores altamente calificados. Es el viejísimo recurso político de apelar a la envidia. Otro tanto hace Barak Obama.

Las políticas públicas derivadas de este tipo de discurso solamente agravarán el problema y la sensación de injusticia. Erigir barreras para el ingreso de trabajadores extranjeros calificados a Estados Unidos y seguir abaratando las exigencias de la educación escolar básica y preuniversitaria, provocarán estancamiento económico y pérdida de la productividad.

Un paso más, en ese resbalosa pendiente, y los igualitaristas a ultranza nos prometerán la "feliz" utopía de la ignorancia absoluta. ¿Eso es "progresismo"?

Etiquetas: , , , , , ,

martes, 18 de marzo de 2008

UAM: Una huelga revolucionaria

El doctor Santos Mercado Reyes, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Azcapotzalco, ha dirigido una valiente y perspicaz carta a sus "camaradas" líderes del Sindicato Independiente de Trabajadorores de la Universidad Autónoma Metropolitana felicitándolos por mantener, contra viento y marea, contra el interés de alumnos y maestros, la huelga en esa universidad.
Santos advierte que por encima de los intereses de corto plazo de alumnos que se han quedado sin clases por más de 46 días y de maestros y trabajadores que han dejado de percibir los ingresos - muchos o pocos- a los que estaban acostumbrados, se percibe un grandioso objetivo revolucionario detrás de esta huelga. Se trata de resistir hasta que la UAM desaparezca. Esta es la carta de Santos, a quien de veras felicito por su valentía y su agudo sentido crítico:

Carta a los camaradas del Sindicato Independiente de Trabajadores de
la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM).
Lunes, 17 de marzo de 2008 (a 46 días de huelga)

Estimados camaradas

Me dirijo a ustedes para hacerles mi más sincero reconocimiento por haber tomado la valerosa y audaz decisión de haber estallado la huelga definitiva, en uno de los centros de simulación universitaria más corruptos de este país, es decir, en la Universidad AutónomaMetropolitana (UAM).

Por ahora, pocos son los que reconocen en ustedes el gran mérito de haber cerrado sus puertas contra viento y marea, contra los deseos de la comunidad universitaria, y espero nose desanimen para dejarla cerrada por siempre. Con mucha inteligencia plantearon demandas imposibles de cumplir a fin de justificar el paso revolucionario de darle una solución radical a esta institución burocrática.

Otros ya habían advertido sobre la “inviabilidad de las universidades públicas” (Ernesto Zedillo) por ser entidades incapaces de vivir en una economía de mercado, que sólo saben vivir de la ubre del gobierno y repartirse, como ustedes bien señalan, el jugoso botín que les asigna el gobierno a fondo perdido. Pero Zedillo nunca se atrevió a cerrar ni una escuela. Lo mismo se le indicó a Vicente Fox para que acabara con esos centros de simulación donde se forman mafias que controlan los puestos, pero sólo dijo: “¿Y yo por qué?” El presidente Felipe Calderón tampoco se ha atrevido a acabar con ese barril sin fondo y hasta promovió premios e incrementos a sus presupuestos, y sigue dejando la fiesta tranquila a la burocracia educativa.

Pero ustedes, el SITUAM, si tuvieron las agallas de clausurar las puertas de esta universidad que nunca funcionó adecuadamente, ni preparó profesionales capaces de vivir en un mundo abierto y competitivo. El pueblo mexicano y la humanidad entera se los deben reconocer y agradecer.

Esta huelga definitiva va a significar un ahorro de casi 4 mil millones de pesos al erario. Ese dinero se puede ocupar para otorgar créditos (recuperables) a las universidades privadas a fin de que puedan absorber a los 40 mil alumnos que estaban en la UAM, sería la mejor forma de no malgastar los recursos del pueblo.

Asimismo, conforme las universidades privadas absorben a estos alumnos, necesitarán incrementar su plantilla docente y contratarán a los profesores que hemos perdido el trabajo en la UAM. Igualmente, se necesitarán trabajadores y administrativos por lo que todos volveremos a tener las quincenas aseguradas.

Ustedes, el SITUAM, han señalado la “visión patrimonialista” que tenían las autoridades: “se asumían como propietarios de la institución, sin serlo”. Ello significa una impostura jurídica. Pero se me ocurre que podríamos cambiar los papeles de una forma efectiva. Quiero decir que el SITUAM podría proponerle al gobierno la compra de la UAM. Una vez que el SITUAM se transformara en verdadero propietario de la institución, podría poner las reglas del juego y decidir que los rectores, directores de división y jefes de departamento ganaran un poco más o igual que un barrendero. Así podría cumplir el anhelado ideal de la igualdad de clases sociales…bueno es sólo una idea que ya ni caso tiene explorarla…

Ahora sólo les pido y les ruego que resistan hasta que los alumnos se vayan a otras opciones, los profesores se acomoden en otras escuelas y los trabajadores encuentren otra ocupación. Poco a poco todos irán encontrando sus nuevos lugares de trabajo y estudio.

Solo me resta desearles que no se dejen intimidar por ningún gupillo que quiera reabrir la UAM para seguir disfrutando el araíso burocrático. No pierdan el valor de mantener cerrada por siempre a esta institución. Los recursos legales están de su parte, pues poseen la titularidad del contrato y la Constitución Mexicana les da todo el derecho para mantenerla cerrada por el tiempo que decida el sindicato, así sean meses, años o toda la vida. También la Carta Magna les protege y hace respetar la huelga contra todo aquél que se inconforme. No se dejen amedrentar por los profesores que ya vaciaron sus bolsillos, ni por los trabajadores que se han endeudado, ni por las autoridades “que quieren seguir manejando los presupuestos a su antojo”.

Espero que ustedes se transformen en la gran luz que muestra a los demás sindicatos de universidades públicas para que emulen el heroísmo de ustedes. Solo así dejarán de existir esos “centros de corrupción” que tanto dañan al país y que malgastan los recursos del pueblo.

Un caluroso saludo revolucionario.
Dr. Santos Mercado Reyes

Etiquetas: , , , , ,

jueves, 21 de febrero de 2008

Los ruido – traficantes

Un gran porcentaje de la supuesta información que difunden los medios no es tal sino “ruido” a veces involuntario y a veces deliberado. Por eso, como aconsejaba Antonio Machado, conviene pararse “a distinguir las voces de los ecos”.

El prematuramente fallecido economista Fischer Black (1938-1995) desarrolló, entre otras valiosas aportaciones a las finanzas modernas (derivados y opciones), una sugerente descripción del mercado financiero como el lugar de encuentro entre los “information traders” y los “noise traders”. Dicho en forma simple: Los mercados se mueven porque no somos omniscientes y diferimos en nuestras especulaciones acerca del futuro; pero algunas de esas especulaciones están sustentadas en información – por ejemplo, los datos sobre el crecimiento de las importaciones de bienes de capital que nos dan indicios sobre el futuro de la actividad económica – mientras que otras de las especulaciones se mueven por puro “ruido”, sinónimo de cualquier interferencia que distorsiona los mensajes. Dos ejemplos de ruido: los múltiples datos falsos que maneja en sus peroratas el patriarca de los pantanos (López) o las frecuentes campañas de desinformación que emprenden las televisoras – y sus apéndices- con el objeto de obtener alguna ventaja para sus negocios.

Tomo prestada la descripción de Black para hablar de los traficantes de ruido – o ruido-traficantes- que padecemos en México y en otros países. Tengo para mí que hay una correlación estrecha entre la proliferación de ruido y los obstáculos al desarrollo. Suele haber más ruido que información en los países pobres e improductivos y la más clara muestra de la improductividad es que hay en dichos países muchas más personas que obtienen rentas mediante el tráfico del ruido, que personas ganando utilidades legítimas al difundir información.

Una de las fuentes más prolíficas de ruido son las supersticiones y mitos disfrazados de dogmas “nacionalistas” o “revolucionarios” que caen en tierra fértil gracias a un sistema educativo diseñado para promover y perpetuar la ignorancia. El sistema educativo es la nodriza y ése, y no otro, es el significado de la frase acerca del gran poder que tiene “la mano que mueve la cuna” acuñada por James Joyce.

A mayor ruido en el sistema mayor será la brecha futura entre los ingresos de quienes tienen información y los ingresos de quienes sólo tienen ruido. Y a mayor pobreza y desigualdad se refuerza el negocio de los “ruido-traficantes”.

Etiquetas: , , , , , , , ,

lunes, 21 de enero de 2008

El desastre igualitarista

Una vez que la autoridad pretende, ilusoriamente, igualar "ex ante" los resultados que todos y cada uno de los seres humanos obtendrán como fruto de sus actividades, se ha puesto en marcha un proceso destructor de las libertades que no conocerá límites.

No es un disparate menor o risible el que se comete cuando se limita una libertad fundamental del ser humano en nombre de una falaz equidad, que en realidad es igualitarismo autoritario. Bastaría con el mero atentado a libertades fundamentales e irrenunciables – en en este caso, la libertad de expresarse en determinados medios acerca de los asuntos electorales, así como la libertad de usar los propios recursos como mejor le convenga a cada cual en fines lícitos- para protestar y denunciar el atropello. Pero, además, la historia nos advierte que el camino del igualitarismo siempre termina en el desastre social y es la semilla de la cual brotan los peores totalitarismos.

Sin duda al senador Santiago Creel – oficioso defensor del atropello contenido en la reforma electoral- lo mueven intenciones mucho más valiosas que las que revelan sus mal estructurados argumentos, pero las buenas intenciones no alcanzan para disipar la terrible confusión acerca de conceptos que son fundamentales para una democracia. O tales conceptos – como el de la verdadera igualdad de todos y cada uno de los ciudadanos ante la ley, así como el de la preeminencia de los derechos fundamentales de cada hombre por encima de cualquier consideración política – se entienden claramente, o están construyendo, aun sin saberlo algunos de los albañiles desprevenidos y hasta bien intencionados, la próxima tiranía.

Si se siguiera el criterio igualitarista propuesto por Creel en todas las políticas públicas todos deberíamos renunciar a cualquier diversidad para igualarnos en lo más bajo: Todos con las mismas ropas, todos con la misma ignorancia, todos con la misma mediocridad.

Por ejemplo, si se aplica tal criterio en la educación debe desaparecer de la enseñanza cualquier medida diferenciadora – como los exámenes de conocimientos- y más temprano que tarde concluiríamos que lo más eficaz para que nadie sea discriminado no sólo es el pase automático, sino el título profesional automático, entregado junto con el acta de nacimiento y la cartilla de vacunación.

Espero que el senador Creel no ejerza la docencia, porque su igualitarismo –de anacrónico maoísta – le llevaría a cometer atroces injusticias con sus alumnos ¡ y en nombre de la equidad!

Nota importante: Este es un vínculo de acceso gratuito al texto del senador Creel que critico en éste y en el anterior comentario; se trata del sitio de los senadores del PAN (el artículo fue publicado el viernes 18 de enero en el periódico "Reforma", pero los contenidos de ese diario no son de acceso libre a través de la red).

Etiquetas: , , , , ,

miércoles, 9 de enero de 2008

Francia y Alemania: ¿Educar para el fracaso?

Parecería que la receta educativa, aplicada por décadas en México mediante algunos textos escolares, para formar adultos fracasados, resentidos socialmente y atiborrados de mentiras ideológicas, está popularizándose en Francia y Alemania.

La siguiente frase (en “negritas” para que no pase desapercibida) pertenece a un libro de texto sobre la historia del siglo XX, en tres volúmenes, que tienen que memorizar los jóvenes para su examen de ingreso en algunas prestigiosas universidades de Francia:

“El crecimiento económico impone un modo de vida febril, produce exceso de trabajo, estrés, depresión nerviosa, enfermedades cardiovasculares y, de acuerdo con algunos, incluso puede provocar cáncer”.

Dice un libro de trabajo sobre la globalización que se utiliza en las escuelas alemanas:

“El llamado mundial a una mayor desregulación en realidad significa despojar de su vitalidad material a la moderna nación- Estado”.

Y pregunta un libro de matemáticas para 4° grado utilizado en Berlín:

“En 2004 un paquete de pan costó 40 centavos. Por el trigo que contenía el paquete de pan el agricultor recibió menos de 2 centavos, ¿qué piensas al respecto?”

Mientras que otro texto de bachillerato utilizado en Francia “enseña” lo siguiente:

“La globalización significa ‘la subyugación del mundo al mercado’, lo cual representa un verdadero peligro cultural”.

En Alemania, en un texto de décimo grado para ciencias sociales se dan consejos para combatir el desempleo, pero no vaya a creerse que se habla ahí de productividad, sino de cómo pueden organizarse los desempleados para hacer marchas y protestas “conforme con la tradición de Alemania del Este de los lunes de manifestaciones”.

¿Qué pasa en esos dos países europeos?, ¿se están preparando para ingresar al Tercer Mundo?, ¿habrá en el futuro legiones de vendedores ambulantes y de choferes de microbús, locutores de radio y hasta periodistas, eso sí con título universitario, deambulando por Francia y Alemania?, ¿habrá una competencia descarnada entre decenas de miles de políticos disputándose el poder a punta de diatribas ideológicas y fanáticas, mientras que esos países languidecen, porque ya nadie sabrá ni querrá generar riqueza, sino sólo pelearse las migajas de lo que hubo alguna vez?

Si usted, estimado lector, se ha quedado tan estupefacto como yo, le recomiendo el perturbador informe de Stefan Theil, editor de economía de Newsweek en Europa, publicado en Foreign Policy: “Europe’s Philosophy of Failure”

Etiquetas: , , , , , , ,

domingo, 9 de diciembre de 2007

¿Una educación para salir del paso?

Un hallazgo preocupante: Los estudiantes mexicanos de 15 años de edad, niñas y niños, parecen tener un gran aprecio por la ciencia, mayor que el promedio internacional, e incluso pueden identificar bastante bien los "temas" científicos, pero NO dominan los rudimentos del método científico, NO saben identificar ni aplicar una evidencia científica y les resulta muy difícil analizar datos y experimentos científicos.


La evaluación PISA 2006 que realizó la OCDE se centró, en esta ocasión, en las habilidades y conocimientos de los estudiantes de 15 años de edad respecto de la ciencia, del método científico y de su aplicación para resolver problemas de la vida cotidiana.

Como todos los años la evaluación también incluyó las áreas de matemáticas y de comprensión de lo que se lee, pero el énfasis se puso en el desempeño de los estudiantes en el terreno de las ciencias.

Los estudiantes mexicanos tienen una "actitud" sorprendentemente positiva hacia la ciencia, muy por encima del promedio de los resultados globales de la evaluación, y también resultaron bien calificados relativamente en la identificación de "temas" (issues) científicos; más todavía, una proporción notable de los mexicanos evaluados – 35 por ciento – dice que espera en su vida adulta, a los 30 años, estar desarrollando una carrera relacionada con la ciencia.

¿Maravilloso?, no tanto, porque esos mismos niños y niñas encuentran sumamente difícil resolver problemas relacionados con la ciencia, muestran severas limitaciones al tratar de entender una tabla de datos o para explicar los hallazgos de un experimento y, en general, parecen tener muy escasas nociones acerca de qué es el método científico y muy poco aprecio por el rigor lógico indispensable en las ciencias.

Parecería, entonces, que estamos formando legiones de aceptables conversadores de "cocktail" que cuando oigan hablar de mecánica cuántica sabrán vagamente que eso es "científico" y seguramente digno de admiración, pero no mucho más. Tal vez eso sea suficiente para ser locutor en un programa de televisión en el cual una hermosa y sonriente conductora hace una apresurada entrevista de un minuto a un "científico" acerca del cambio climático, con las generalidades y lugares comunes habituales, pero nada más.

Tal vez esa supersticiosa veneración por la etiqueta "científico" sea suficiente para salir del paso en una conversación de sobremesa y no quedar como un perfecto idiota, o para ser senador o diputado, pero…

Etiquetas: , , , , ,

jueves, 6 de diciembre de 2007

Educación: Y los adultos estamos peor

¿Qué resultados obtendríamos si una evaluación similar a la que la OCDE realiza cada año de las destrezas y habilidades para el aprendizaje de los estudiantes de 15 años de edad se aplicase a los adultos mexicanos: periodistas, legisladores, dirigentes de partidos, funcionarios públicos, negociantes y filántropos con gran visibilidad social?

Encierra algo de justicia que algunos de los textos por medio de los cuales la prensa mexicana dio cuenta a sus lectores de los resultados para México de las evaluaciones PISA 2006, que realiza la OCDE, estuviesen pésimamente escritos.

Un caso especial, no el único pero sí el más llamativo, fue el del periódico mexicano que, precisamente, hizo el mayor escándalo por los malos resultados – que, además, eran totalmente previsibles- obtenidos por los estudiantes mexicanos. Por una vez, ese periódico abandonó su abominable costumbre de iniciar todos sus titulares con un verbo en presente de indicativo ("Cae niña a tinaco") y anunció en su titular principal: "Otro sexenio y nada: Estancan educación". Como se ve, el cambio de los malos hábitos de sintaxis, por otros tal vez peores, no sirvió de mucho. Para no variar, el verbo – "estancan"- en presente de indicativo, tal vez en tercera persona aunque podría ser también en segunda persona, del plural-, quedó huérfano, sin sujeto, y la oración se volvió ininteligible: ¿Quiénes estancan?, ¿ellos o ustedes?, ¿quiénes son ellos o quiénes son ustedes? Imposible saberlo. A ver niños, repitan después de mí: Sujeto, verbo y predicado.

Además, la obsesión por traducir los resultados de una evaluación que es anual a términos sexenales – como si la OCDE realizase estas evaluaciones con el único propósito de mostrar que el ex Presidente Vicente Fox y su secretario de Educación hicieron mal su trabajo- sólo confunde más al desprevenido lector.

Más adelante, la autora de la nota, que debe ser mayor de 15 años, hace una exhibición de disparates sintácticos. Sólo un ejemplo: ¿Qué quiso decir la redactora cuándo escribió que "los seis años (…) pasaron prácticamente desapercibidos"?, ¿creerán en ese periódico que "desapercibido" es sinónimo de "desaprovechado" o de "desperdiciado"?

En realidad, el reporte original de la evaluación PISA 2006 contiene valiosísima información para México y para sus políticas públicas en educación que, esa sí, pasó totalmente desapercibida para ése y para otros periódicos. El lunes comentaré algunos de esos hallazgos.

Etiquetas: , , , ,

martes, 20 de noviembre de 2007

Educación: Dos modelos opuestos

Juan Carlos de Borbón fue objeto de una educación esmerada a cargo de algunos de los hombres más sabios de España. Hugo Chávez obtuvo la mayor parte de sus rudimentos en cuarteles más o menos sórdidos, donde aprendió a admirar a personajes como el militar y dictador peruano Juan Velasco Alvarado.

En esto de callarse, como muestra provechosa del dominio de sí, Juan Carlos de Borbón tuvo un prolongado aprendizaje. La educación de Juan Carlos estuvo a cargo de algunos de los hombres más sabios de España y fue resultado de un difícil compromiso entre los deseos de su padre, don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, y monárquico liberal si los ha habido, y los proyectos de continuidad que para su régimen autoritario concibió Francisco Franco.

Desde el exilio, y odiado por Franco, don Juan cuidó decididamente que su hijo no tuviese como tutores a burócratas incondicionales del dictador, sino a personajes de intachable solvencia intelectual y moral, especialistas en historia, en derecho, en ciencia política, en economía. Franco debió ceder, persuadido tal vez porque veía que su propia corte de sujetos grises no destacaba por lúcida, sino por aduladora y sumisa.

El proverbial silencio de Juan Carlos dio pábulo para que los despistados conjeturasen que tenía pocas luces y escaso talento. Error. El silencio, que Juan Carlos aprendió a sopesar hasta el escrúpulo gracias a sus maestros, le rindió provechosos frutos y fue abono para una feliz transición de España a la democracia.

El rey también aprendió cómo poner un alto a personajes de cuartel, atrabiliarios, como el teniente coronel Antonio Tejero, el mamarracho – otro de la especie de Hugo Chávez- que intentó el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

A Chávez nadie le enseñó a callar y dominarse. Poco y malo lo que habrá aprendido en los cuarteles. A eso suma, ahora, la tutoría de una famosa divulgadora marxista de los años setenta y ochenta del siglo pasado, Martha Harnecker, chilena, cuyo tosco manual de materialismo dialéctico, de ínfima calidad, fue catecismo impuesto en esos años a miles de universitarios latinoamericanos. Hoy es la amanuense de Chávez; trata, sin resultados, de dar coherencia a las largas peroratas del palurdo y le dispensa rudimentos de su marxismo barato, trasnochado y esquemático; simplista hasta el ridículo.

Dos modelos educativos opuestos, cuyos respectivos frutos están a la vista.

Etiquetas: , , , , , , , ,

domingo, 18 de noviembre de 2007

Las muestras del desastre educativo

Si uno desea ver los frutos del desastre educativo en México, los más espeluznantes los puede encontrar en las páginas editoriales de los periódicos, en las cámaras legislativas, en oficinas gubernamentales, y sí, también en los salones de clase, pero de frente a los alumnos, y en las oficinas encumbradas de algunas universidades públicas que confunden lo grandote con lo valioso.


Con el famoso “grito de Guadalajara”, en 1934, proclamando que el Estado debería apoderarse de las conciencias de niños y jóvenes para consolidar la revolución, Plutarco Elías Calles marcó la pauta de lo que ha sido el “sistema educativo mexicano”: Un gigantesco aparato en el que, por un lado, entran toneladas de dinero público y, por el otro, salen generaciones troqueladas para medrar con las armas de un abigarrado conjunto de mitos, pretextos y lugares comunes; refractarios al conocimiento y a la crítica, incapaces de descifrar la realidad y aun menos capaces de cifrarla con acierto.

El sistema se reproduce y amplifica año con año exhibiendo sus miserias. Los herederos del desastre se convierten en sus promotores activos pidiendo más y más recursos para que la espiral descendente no cese.

Una escritora otoñal justifica, con pasmoso candor, el burdo plagio que hizo de un artículo ajeno contándonos que padece divertículos intestinales. Hizo lo que se espera de un aventajado alumno: que justifique haber copiado en un examen porque los tamales que cenó le sentaron mal.

Otro caso: Un periodista, que presume cuatro décadas en el oficio, argumenta que fue mala idea autorizar más bancos porque eso ¡inhibirá la competencia! Insatisfecho con este desafío a la lógica sugiere a continuación que, como los potenciales clientes de un nuevo banco serán de clase media baja, no se percatarán de que las tasas de interés que les cobren serán muy altas. Su achacoso “progresismo” le hace calificar como tontos irredentos a los pobres.

Uno más: Un economista sesentón, asesor de un candidato presidencial que no supo ni competir ni perder, escribió: dado que la energía se percibe como escasa habrá que bajar sus precios. ¿Para qué?, ¿para que se acabe más rápido?

Y estos son los “líderes de opinión” - ¡maestros!- de quienes se nutren aquéllas y aquéllos que están en las cámaras legislativas o en los partidos políticos o filmando insufribles piezas de propaganda sectaria o perorando ante un micrófono. Misión cumplida, Plutarco.

Etiquetas: , , , , ,

jueves, 1 de noviembre de 2007

La lección del griego

Fuimos educados para ser príncipes del Renacimiento, emperadores aztecas o "señoritos" en cortijo andaluz. Modelos, los tres, a los que repugna el prosaico comercio, la fatigosa competencia en un mercado libre.


Primo Levi fue un judío de Turín, Italia, que fue deportado a Auschwitz en 1944, padeció los horrores indecibles del campo de concentración y milagrosamente sobrevivió. Sus experiencias las narró en una trilogía: "Si esto es un hombre", "La tregua" y "Los hundidos y los salvados".

Una de sus narraciones cortas – "El griego"- relata la relación que entabló con un griego, también sobreviviente de los campos de exterminio de los nazis, a los pocos días de haber sido liberado. Liberación desencantada, porque el ejército soviético los dejó librados a su suerte, sin recursos, en un país desconocido: Polonia.

Después de incontables penalidades Primo Levi y el griego encontraron acogida entre un grupo de italianos en un pobre campamento improvisado. Tras una noche en la que por fin pueden comer algo sustancioso, explayarse y hasta tomar vino, Primo es despertado bruscamente. Apenas despunta el día y el griego le ordena: "Levántate, ponte los zapatos, coge el saco (que contenía todas las escasas pertenencias del griego) y vámonos".

"- ¿Adónde vamos?
"- A trabajar. Al mercado. ¿Te parece bonito que te mantengan los demás?"

Y cuenta Primo: "Era un argumento que yo rechazaba de plano. Además de cómodo, me parecía muy natural que alguien me mantuviese y también bonito. Me había parecido bonita, exultante, la demostración de solidaridad nacional, y más aún de espontánea humanidad de la noche anterior. Además, lleno como estaba de conmiseración por mí mismo, me parecía justo, hermoso, que la gente, por fin, experimentase compasión por mí. Y además no tenía zapatos, estaba enfermo, tenía fiebre, estaba cansado y, en resumen, por los clavos de Cristo, ¿qué demonios tenía que hacer en un mercado?"

Dos preguntas: Si uno NO está recién salido de un campo de exterminio, ¿por qué puede parecerle "bonito y muy natural" que le mantengan y por qué puede repugnarle ganarse el pan en el mercado? y ¿qué modelo es eficaz para sustituir a los de príncipe del renacimiento, emperador azteca o señorito en cortijo andaluz? Ah, pues sí, el modelo de político. Por eso hay tantos…

Etiquetas: , , , , , , ,

miércoles, 12 de septiembre de 2007

¡Hasta las lágrimas!

¡Caracoles! ¡La maestra Gordillo me ha felicitado por mi cumpleaños! ¿Qué hacer, además de quedarme estupefacto ante la prosa abrumadoramente cursi de la felicitación hecha en serie?, ¿pedirle a la ampulosa e inútil CNDH que me proteja?, ¿conmoverme hasta las lágrimas?, ¿aterrorizarme?, ¿denunciar el hecho ante la Real Academia de la Lengua Española?, ¿pedirle una entrevista exclusiva a la maestra para que lance bravatas con dedicatoria, usándome de útil mensajero?


La víspera de mi cumpleaños encontré encima del escritorio el sobre llegado por correo – franqueado con tres estampillas que totalizan once pesos con 50 centavos- y dentro la típica tarjeta de felicitación por onomástico que ordenaba en el siglo pasado el manual del perfecto político mexicano. Y cito: "Distinguido Lic. Medina Macías: Ha llegado la fecha del calendario general, que, en el de su vida, marca el inicio de un intenso caminar con trascendencia. Es propicia la ocasión para que renueve mis sinceros votos cumplidos por su prosperidad, salud y realización. Cordialmente: Maestra Elba Esther Gordillo".

¡Que los dioses del "kitch" nos amparen! La prosa de la maestra – o de sus asesores en corrección de estilo- hace lucir a las más cursis poesías de Bécquer o a las más melodramáticas canciones de Consuelito Velásquez como dechados de sobriedad y buen gusto. Ya me veo, a partir de ahora, sometido a un "intenso caminar con trascendencia". Debe ser algo así como la maldición del peatón perpetuo, ¿cómo se le hace para caminar con trascendencia?, ¿es todo recto sin parar o con paso de ganso o contoneándose con aires de perdonar vidas?

Me imagino a la maestra dejando indeleble huella en las tiernas inteligencias de desprevenidos infantes: "Amados pupilos, ha llegado la fecha en el calendario oficial de la SEP, que, en los respectivos calendarios de sus promisorias vidas, marca el inicio del barroco burocrático sindical. Abran sus libros en la página 32, ¿quién de ustedes quiere leernos, con voz trascendente y clara, a partir de la línea que dice: 'No habrá tempestad alguna ni habrá mares procelosos que detengan el navegar con trascendencia de las conquistas magisteriales… '".

No quiero parecer desagradecido con la maestra, pero ¿de dónde que yo sea destinatario del inmerecido honor de su felicitación?

Etiquetas: , , , ,

jueves, 21 de junio de 2007

Nuestra tremenda incultura económica

“Un viejo economista decía que de la ignorancia en economía nacen todas las demagogias”: Enrique Fuentes Quintana (1924-2007).

Uno de los grandes problemas funcionales de las democracias es la tremenda ignorancia económica que florece en la opinión pública y que suele exhibirse entre los opinantes de oficio.

El recién fallecido economista español y ministro de Hacienda durante los años clave de la transición de España a la democracia – artífice en buena parte de los famosos Pactos de la Moncloa- lo decía en 1998 respondiendo a una entrevista que le hizo el periódico “El Mundo”. Cito una parte de esa entrevista:

“La enseñanza del bachillerato debe administrar aquellos elementos de cultura que necesita el ciudadano para moverse en sociedad. Y hoy lo que se exige a los estudiantes es que conozcan la calcopirita y su cristalización. Lo lógico es que nadie se enfrente (para vivir en sociedad) a la calcopirita, y si tiene que hacerlo lo más probable es que lo haga por causas económicas, porque tenga una mina.
“Es más importante que se conozca como funciona una letra de cambio o un crédito. Un viejo economista decía que de la ignorancia en economía nacen todas las demagogias. Yo oí a un ministro de Franco decir en 1956 que una subida de los salarios no repercutiría en los precios, y a continuación subió los salarios un 30 por ciento”.
“Ha mejorado la cultura económica de los españoles, cada vez se informa mejor, lo que no ocurre con las tertulias radiofónicas que opinan de economía y uno siente a veces vergüenza ajena”
.


Vergüenza ajena también sentimos por acá. Y no sólo por lo que se oye en el equivalente de las “tertulias radiofónicas” sino por lo que se lee y, por supuesto, por lo que nos llega a través del televisor.

De futbol y de economía todos opinan. El problema con la economía es que no es un saber tan intuitivo como parece – muchos grandes hallazgos económicos parecen ser precisamente contrarios a la intuición o a las consejas populares -, mientras que el futbol –dicen- es la mar de sencillo. Eso sí: los cronistas y los aficionados al futbol hablan una jerga tan arcana como la de los economistas. ¿Alguien me puede explicar qué es eso de “jugar con una línea de tres al frente”?, ¿es bueno, es malo?, ¿es futbol progre, futbol neoclásico o futbol neoliberal?

Etiquetas: , , , ,

miércoles, 30 de mayo de 2007

Otro problema que nos ahorramos

Las mejores universidades del mundo están en Estados Unidos, pero la mayoría de los egresados de doctorado de esas universidades – mayoritariamente asiáticos, no estadounidenses- enfrentan toda clase de obstáculos idiotas para quedarse a trabajar e investigar en Estados Unidos.

Hace una semana Thomas L. Friedman publicó en The New York Times un revelador artículo acerca de la estupidez política, se llama “Laughing and Crying” – riendo y llorando- y cuenta sus agridulces reflexiones tras asistir a una ceremonia de graduación de doctorados en el Rensselaer Polytechnic Institute, una de las mejores escuelas del mundo en ingeniería y ciencias.

Dicho en pocas palabras: Un estadounidense puede sentirse orgulloso de que su país tiene las mejores universidades del mundo, pero debe sentirse preocupado de que la mayoría de los egresados de doctorados en esas universidades NO son estadounidenses, porque el resto del sistema educativo estadounidense está fallando miserablemente en formar buenos candidatos a ser científicos, tecnólogos e investigadores de calidad.

Pero no es ese hecho el que hace llorar a Friedman, sino – más grave aún- el hecho de que la mayoría de esos nuevos doctores – formados por la crema y nata de la ciencia mundial- seguramente NO se quedarán a investigar y trabajar en Estados Unidos ¡gracias a los estúpidos prejuicios contra la migración que se han vuelto a poner de moda en ese país y que los políticos usan para captar votos y electores!

Junto con su título académico Hong Lu, Xu Tie, Tao Yuan, Fu Tang - todos nombres chinos inventados por Friedman- deberían recibir su certificado de residencia definitiva en Estados Unidos (“green card”)…, pero no. Lo más probable es que Lu, Tie, Yuan y Tang reciban toda clase de señales – del gobierno y de muchos estadounidenses- de que no son bienvenidos, ya sea porque se especula que les quitarán empleos a los estadounidenses o, peor todavía, porque políticos y periodistas populistas (e idiotas) siembran la sospecha de que, por ser extranjeros, son criminales o terroristas en potencia.

Es para llorar. Lo bueno, para nosotros los mexicanos, es que no nos tenemos que preocupar por ese tipo de asuntos. Ni en sueños, nuestras universidades, públicas o privadas, están formando a la vanguardia científica del mundo. ¡Qué alivio!, ¿o no?

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, 17 de mayo de 2007

Las ventajas del catecismo

En muchas materias sale mucho más barato creer que saber. Y esa parece ser la norma secular de nuestro sistema educativo, reforzada todos los días por los medios de comunicación, donde circulan más dogmas que verdades verificables.

Parecería que hay un momento decisivo en los primeros años de vida del mexicano promedio en el que opta por algún catecismo en lugar de arriesgarse por el largo camino del conocimiento.

Eso explica, me parece, por qué tenemos una multitud de sabios de horno de microondas en los medios de comunicación. El lunes son canonistas eclesiásticos, el martes pontifican sobre impuestos, el miércoles despachan como médicos forenses, el jueves corrigen la plana a exitosos financieros y rematan la semana en el magisterio de las estrategias militares.

¿Cómo lo hacen? La vida no alcanza para saber tanto de tanto, ni siquiera para saber tan poquito de todo. Tras vueltas y revueltas – caminando de los hechos sensibles a los juicios racionales y de regreso- me atrevo a proponer una explicación al misterio de tanta sabiduría derrochada… y desechada tan rápido como se gestó: Los catecismos.

Hablando sobre un evento específico Sergio Sarmiento publica hoy: “Muchos políticos y comentaristas en nuestro país siguen manteniendo la posición de que ciertos casos judiciales deben resolverse por dogma político”. Así es, por fortuna para esos políticos y comentaristas, que de esa forma se ahorran el fatigoso expediente de conocer y verificar – que, además, no promete resultados definitivos- y se van por el atajo sencillo y seguro del catecismo: “estos son los malos, estos son los buenos”. Con el catecismo en la mano se puede clasificar cualquier cosa al instante, no sólo “casos judiciales”.

Sospecho que esta querencia por los atajos del pensamiento se aprende en México junto con las primeras letras, o tal vez en lugar de ellas.

Llegas al jardín de niños o a la primaria y hay una encrucijada en la que optas por este u otro catecismo (ejemplo: “los pobres son buenos; los ricos son malos”) y de ahí en adelante todo es dar vueltas en círculo alrededor de esa opción dogmática en la que nos catequizamos
.
Por eso hay doctores en economía que no saben calcular un interés compuesto o doctores en ciencia política que nunca han oído del cálculo del consenso. Esas cosas no vienen en su catecismo.

Etiquetas: , , , , , ,