No faltan voceros oficiosos de la presunta “izquierda” mexicana que elogian el multimillonario robo que ha efectuado el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner a los trabajadores argentinos, e insinúan que una salvajada similar sería bueno que se promoviese en México. Todo ello con el estilo habitual: recurriendo impunemente a las mentiras más burdas. La expropiación de los fondos de pensiones de los trabajadores argentinos impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no es más que otra trágica muestra de la criminal afición que han mostrado los gobiernos de ese país a robarse los ahorros de las personas.
Esto lo sabe cualquier persona medianamente enterada. Los fondos NO son propiedad de las administradoras privadas de las pensiones sino de cada trabajador en lo individual. Es a ellos, a los dueños de las pensiones, a quienes despoja el gobierno Kirchner en su versión femenina (que, no sin razón, se dice que es la continuación del demagógico gobierno de Néstor con la careta, eso sí más maquillada, de su cónyuge), no a los bancos o a los intermediarios financieros.
Pobre Argentina.
Lo que aterroriza es que en México no falten “santones” del periodismo – laureados, homenajeados y beatificados por la progresía local- como Miguel Ángel Granados Chapa,
que manifiesten abierta simpatía por tal despojo, al tiempo que insinúan sibilinamente que un robo semejante sería deseable que se verificase en México.
Para promover tal desatino todo parece válido, incluidas las mentiras mondas y lirondas, como la de afirmar – con pasmosa impunidad- que los ahorros de los trabajadores en las Afores registran “pérdidas”, “mermas” o “menoscabos”. Eso es totalmente falso como puede comprobar quien
consulte los rendimientos de los últimos 36 meses, netos de comisiones, de todas y cada una de las Sociedades de Inversión o “Siefores” donde están en México dichos recursos (cifras al 30 de septiembre de 2008). Todas, absolutamente todas ellas, registran rendimientos, netos de comisiones, positivos. Son 90 sociedades de inversión, 18 opciones a elegir para cada uno de los cinco rangos de edad posibles.
Para el rango de edad del propio Granados –en caso de que fuese un simple asalariado-, por ejemplo: mayores de 56 años, los rendimientos – netos de comisiones, insisto-, van desde el significativo 4.83% de Ahorra Ahora hasta un nada despreciable 8.40% de Scotia.
____________________
Notas sobre las mentiras ¿involuntarias, acaso? que difundió Granados:
1. Ignora la diferencia entre el capital y los rendimientos que genera el capital. Hasta ahora, nadie ha perdido un solo centavo de su capital ahorrado, de sus aportaciones a su cuenta individual de retiro, a pesar de las difíciles condiciones de los mercados internacionales. Una minusvalía, al contrario de lo que dice Granados en su farragoso y equívoco alegato, NO es una pérdida, una merma o un menoscabo del capital aportado por los trabajadores, sino una disminución en los rendimientos que podrían incluso - en circunstancias extraordinarias y transitorias, como las actuales en los mercados financieros del mundo- ser rendimientos negativos.
2. A mayor abundamiento, un periodista que presume -a través de sus corifeos y compinches- de ser minucioso y preciso, debería haber consultado, al menos, el glosario que difunde la propia Consar en su sitio de la red, donde puede leerse la siguiente definición de minusvalía:
"
Minusvalía: Disminución en el valor de un activo o bien de acuerdo a las condiciones de mercado. Es una valuación en un momento puntual y de manera totalmente coyuntural. En el caso de los fondos para el retiro se trata de una disminución del valor de las inversiones realizadas por las SIEFORES.
Una minusvalía no significa que existe una pérdida." 3. Granados NO ofrece una sola cifra en abono de su falaz alegato. En cambio asegura, con gran desparpajo, conocer el estado de ánimo y las reacciones psicológicas de más de 20 millones de trabajadores mexicanos que tienen cuentas individuales de pensiones al escribir esta joya de periodismo faccioso y de ficción:
"Con perplejidad primero, y profundo desagrado y temor después, los cuentahabientes de las afores recibieron la noticia de que sus ahorros quedaron disminuidos en los primeros ocho meses de este año. Es decir, en vez de que sus fondos crezcan gracias a la eficacia de quienes los administran, han padecido minusvalías, eufemístico modo de llamar a la pérdidas (sic), mermas, menoscabos de su dinero, que son palabras que con mayor exactitud y crudeza nombran lo ocurrido."Tal vez el párrafo anterior rompa alguna marca mundial respecto del número y grosor de falsedades que se pueden escribir en menos de 100 palabras. Amén de que muestra el abismal desconocimiento del idioma español de un sedicente miembro del capítulo mexicano de la academia de la lengua. ¡Qué verguenza!
Etiquetas: Argentina, Cristina Fernández, fondos de pensiones, Granados Chapa, mentiras, progresía mexicana, robo, siefores